lunes, 26 de febrero de 2024

Tu Deseo (Canción)

 Tu deseo

(Letra y música: J. Piedralba)


El deseo eres tú cuando amaneces

cual desnuda y lasciva criatura

tan ajena al pudor así pareces

desprovista de toda floritura.

 

El deseo eres tú y me acorrala

la viva piel de tu carnal cadera

y tu temprano beso en mi alma cala

tan fácil es entonces que te quiera.


  Y va y viene tu juguetón deseo

  todo lo rutinario se detiene

  y yo me dejo cual sumiso reo

 deseo inevitable que va y viene.


El deseo eres tú luna sencilla

buscando el mío aún entrecerrado

abriéndose al calor de la cosquilla

que provoca en mi carne tu costado.

 

El deseo eres tú animal bello

arañando mis dormidos sentidos

despertando con un sutil destello

la sed y los placeres escondidos.


 Y va y viene tu juguetón deseo

  todo lo rutinario se detiene

  y yo me dejo cual sumiso reo

 deseo inevitable que va y viene.


Deseo de tus labios misteriosos

Deseo de tu cuerpo enamorado

Deseo de tu ombligo descansado

Deseo de tus muslos caprichosos.


Y va y viene tu juguetón deseo …


(Del Disco-Libro "CORAZONES EN EL PRECIPICIO", Oviedo 2013)




martes, 20 de febrero de 2024

Crítica cinematográfica a Amélie (Jean-Pierre Jeunet , 2001)

Valoración 8/10

La estrategia de la medialuna.

Se apagan las luces y se abre el telón. Una voz en off comienza a contarnos la historia de Amélie Poulain. Con un toque cercano al realismo mágico su niñez va trascurriendo ante nuestros ojos y consigue dibujarnos una sonrisa de complicidad con lo que vamos viendo, poesía y sueños de la mano de un cuento vitalista y luminoso, siempre vistos desde la perspectiva de la Amélie niña que abre el relato. Son unos minutos verdaderamente bellos y nos hacen conectar de inmediato con las aventuras posteriores que una Amélie ya no tan niña correrá en un París tan encantado como encantador.

Amélie, la niña buena, de alma inocente y corazón acelerado, descubre un día, tras mirarse al espejo que ha crecido y que tal vez sea el momento de realizar algunos cambios en su vida y busca una excusa para comenzar su carrera casi contra reloj en su intención de hacer un poco más feliz la vida de todos los que la rodean. Se mira a menudo su corazón solitario pero nunca quiebra su sonrisa de medialuna, y se convierte en una especie de ilusionista de la importancia de las pequeñas cosas, aquellas que al fin y al cabo componen y llenan nuestra vida.

Sólo hay una manera de alcanzar la plenitud cuando llenamos de alegría la vida de los demás: el anonimato. Amélie hace y deshace, teje finísimas telas de araña, enreda y desenreda, como un hada que habita en la sombra, y va consiguiendo todos sus objetivos que no son si no los objetivos de otros. Tan despreocupada por otra parte de si misma aunque con un sueño que acentúa su perenne medialuna, el amor que aguarda sólo para ella detrás de una esquina con el que debe cerrarse la partida.

Y a uno le gusta la historia de Amélie Poulain porque así es como debería ser un poco cada día nuestra propia vida. Necesitamos optimismo y candidez, bondad e inocencia y sobre todo energía para realizar pequeños detalles que iluminen otro corazón u otra sonrisa. Hay quien tildará de cursi esta película así como hará lo propio con esta crítica pero en el fondo estoy seguro que ni siquiera quien lo haga estará realmente muy alejado de la forma de ver las cosas que tenemos los seguidores de Amélie Poulain, sólo es la coraza que deciden ponerse para aparentar, bajo ella existe probablemente un gran corazón que a veces se abre para seguir moviendo un poco más la rueda, tal vez sean incluso sus detractores más Amélie Poulain que nadie y como tales los más activos a la par que anónimos dentro de los particulares mecanismos que mueven desde el silencio la imparable estrategia de la medialuna.          


( Del Libro "EL CINE QUE RESPIRA", Oviedo 2014)



martes, 13 de febrero de 2024

Soneto a los helados ;)

HELADOS

Beso gélido en mi boca traviesa

de adulto infantil adicto al sabor

de tu invernal néctar que me embelesa

cual si fuera miel o tenue licor.

 

Mis labios como de sapo a princesa

se pierden poco a poco en tu interior

con textura a limón, a nata, a fresa

exquisita paleta de pintor.

 

Me acompañas en invierno o en estío

manjar con calor, capricho con frío

bien de sobremesa o en la madrugada.

 

Aún cuando eres siempre bienvenido

cuando más te disfruto es compartido

con la cuchara de mi enamorada.


(Del libro "SONETARIO", Oviedo 2006)




lunes, 5 de febrero de 2024

Las Dudas de Peter Pan (Canción)

Las dudas de Peter Pan

(Letra y música: José Piedralba)


Llévame,

donde no brilla el dinero

y el amor no envejece en el trastero

del perdedor.

Donde el único sudor

se desprende de tu cuerpo sobre el mío

donde el frío se haya mudado a otra almohada

sin redención.

Acurrúcate en mi cama

nada libre en el oasis de mi alma

mientras un poema termino en tus caderas

color pasión.

Sé dueña de mi destino

sólo pido que esos labios me posean

que una telaraña esculpan en mi boca

que atrape amor.

           

           Dime que no acabará

           Nunca te vayas

           Aunque hayas dejado atrás

           El país de las hadas.


Tómame,

atraviesa mis entrañas

que mi piel nunca ha sido una muralla

si no tu edén.

En las noches que haya sed

saciaremos las carencias con caricias

la desdicha saltará por la ventana.

Así tu tez,

soñará sobre mi espalda

con aquellas cosas bellas que se han ido

yo sólo puedo creer que están contigo

que han de volver.


          Dime que no acabará

          Nunca te vayas

          Aunque hayas dejado atrás

          El país de las hadas.


Dibujemos un camino

con perfume de aquel primer sentimiento

soy tu lienzo mientras queden en mi espacios

sé tu el pincel.


          Y dime que no acabará.


(Del Disco-Libro "CORAZONES EN EL PRECIPICIO", Oviedo 2013)





sábado, 27 de enero de 2024

Crítica cinematográfica a Shine a Light (Martin Scorsese, 2008)

 Valoración 8/10

La esencia caótica.

Debía tener unos 13 años cuando vendí mi alma al Rock and Roll. Una elección importante. Puede que a día de hoy no sea directivo de una gran empresa, y que mi cuenta corriente espante a todas las pretty womans que pueblan la tierra. Pero... puedo decir que lo he vivido colega. Formar una banda de rock en el instituto es la mejor opción para una época empañada por las litronas y la masturbación. Guns N' Roses eran la banda del momento y no había una sensación más excitante que maltratar una guitarra hasta sacar nota a nota el imponente riff agudo de "Sweet Child O' Mine". Y luego vinieron aquellos primeros conciertos inolvidables, en los bares del barrio. Rock sudoroso, garitos de mala muerte, humo tóxico, whisky de garrafa. Y las chicas. Las chicas más peligrosas de la ciudad. Maldita sea, no se ponían por ti si no por el maldito Rock and Roll. 

Sentir la música, hablar de ella. Y un eterno dilema. ¿Cuál es el mejor guitarrista? Bizantina discusión: para unos era Keith Richards, para otros no. Yo me quedé con Slash unos años, con Jimmy Page después, con Angus Young más tarde. Pero Keith siempre estaba allí. Ganaba por mayoría.

 Y sólo me metí en los Stones muy despacio, intentando descubrir ese "algo" que se suponía que tenía que ver. Hasta que el propio Keith me llevó por delante. De repente a mis veintipocos, tenía novia formal, la mala vida se reducía a café con hielo y cigarrillos y cambié mi puesto de bajista en un power trío del que formaba parte en ese momento por las canciones de Sabina que nos mantenían embelesados hasta las tantas de la madrugada, al ritmo de una guitarra española y bajo la luz de una vela. Sin embargo, ahí seguía él, a sus cincuentaytantos, siendo aún el amo del asunto, retirando a generaciones enteras de supuestos herederos.

Y por eso si alguien me pregunta hoy en día sé que ya no dudaré en mi respuesta porque por fin me he enterado de que va el rollo. Keith no es el guitarrista más técnico, tampoco el más eléctrico pero es la auténtica esencia del RockandRoll.

Y en esta golosina que nos regala Scorsese, se come la cámara en cada plano en cada segundo, en cada nota malsana que sale de su siempre caótica guitarra.

Solo tres intrusos hacen bajar la nota a esta maravilla. En primer lugar Bill Clinton y el petardo de su Señora que aparecen durante unos minutos para promocionarse y vendernos lo mismo de siempre a costa de bajarnos a todos la moral. Y en segundo lugar Cristina Aguilera que canta “Live with me” a dúo con Jagger, en un momento que nosotros pronto olvidaremos y que ella cuando haya decidido al fin abandonar los escenarios será el único de su carrera de cartón piedra que podrá recordar sin caer en el sonrojo.

(Del Libro "EL CINE QUE RESPIRA" , Oviedo 2014)




sábado, 20 de enero de 2024

Desnudo (Canción)

 

Desnudo

(Letra y música: J. Piedralba) 

 

Una canción me pides que te escriba

que desnude mi amor como tu cintura

que hable de otros encuentros y despedidas

que derrame besos y despeje dudas.

 

Un corazón me pides que te abra

que palpite en tu cuerpo de luna en celo

que marchite recuerdos de otras batallas

que se derrita sólo al decir te quiero. 


       Que me quite el parche que te impide ver

       todo lo que he sido y tal vez aún sea

       perdedor, borracho, amante fiel

       restos de un olvido, resaca y marea.


Un libro abierto me pides que te lea

que desmenuce todos mis sentimientos

que sea tu libro de cabecera

el baúl donde se guardan los viejos cuentos.

 

Un cuerpo en llagas me pides que se cierre

que te dé la llave que rapta al dolor

que no piense tanto, que no me conviene

que me quite el velo, como el pantalón.


      Que me quite el parche que te impide ver

      todo lo que he sido y tal vez aún sea

      bohemio, roquero, aprendiz de juez

      restos de mi mismo, diablo y calavera.                                     

 

      Canalla, poeta, trozos de tu piel

      ángel de la guarda, mago sin chistera

      azúcar, un niño adicto a tu miel

      un depredador, entre tus caderas.


(Del Disco-Libro "CORAZONES EN EL PRECIPICIO", Oviedo, 2013)




domingo, 14 de enero de 2024

Critica cinematográfica a Los Olvidados (Luis Buñuel, 1950)

Valoración 10 sobre 10.

La cámara que nos delata.

Le llaman El Jaibo. Puede que te hayas tropezado con él alguna vez. Bien parecido, delgadez forzada, cigarrillo ajeno, ropa deshilachada, mueca chulesca. Nada especial, salvo por esa mirada, que lleva la calle incrustada en los ojos. Porque eso es El Jaibo: un pedazo de barrio que sufre, una esquina que mercadea, una chabola que agoniza. Calle miserable de hambre y olvido golpeándole desde donde le alcanza la memoria. Supervivencia e instinto marcados a fuego en las venas. Picaresca de pan y navaja, víctima y verdugo, Ley del Talión, ojo por diente, vida por ojo.

Pedro, apenas un niño, busca en la amistad de El Jaibo una figura paterna que nunca ha tenido. Puede que conozcas a Pedro. Quiere ser un buen chico. Sin embargo es difícil cuando ni siquiera sabe si su madre va a ofrecerle un poco de comida al regresar a casa. Viene de la calle, a ella no le gusta o tal vez se excuse nuevamente en eso para negarle el amor propio de una madre. Tal vez su hijo le recuerde a demasiadas cosas que quiere olvidar. Lo que no sabe Pedro es que en la calle no existen amigos. Solo la individualidad de la Ley del Talión, ojo por diente…

En las vidas de El Jaibo y de Pedro se cruza Julián. Puede que también lo conozcas. Julián ha salido de la calle porque su padre muere cada noche un poco más en ella. Él trabaja de sol a sol mientras el viejo ahoga en alcohol el dinero previamente empapado del sudor de su hijo. Se han contado cosas de Julián, cosas que no son ciertas pero lo suficiente para que sea él quien pague los errores de otros. Justicia de la calle, Ley del Talión, ojo por diente…

Tú y yo tenemos un hogar. Y sólo desde la lejanía de la comodidad podemos mirarlos a ellos. Tal vez algún día odiemos a El Jaibo porque nos ha robado unas monedas, o puede que pretendamos tapar nuestra hipocresía ofreciéndole nuestra limosna a Pedro. O sentiremos lástima de Julián cuando lo veamos arrastrando a su padre entre sollozos. Será solo un momento de duda y malestar y volveremos a nuestra idílica realidad.

Pero las cosas no siempre resultan tan sencillas. Me han llegado rumores.

Dicen que El Jaibo, Pedro y Julián están muertos.   

Y somos nosotros quienes los hemos matado.

Su historia, que es la historia de todos los olvidados terminará por cercenarte, Ley del Talión, ojo por diente, vida por ojo, alma (la nuestra) por vida.


(Del Libro "EL CINE QUE RESPIRA" , Oviedo 2014)


Pausa en el Blog.

Hola, estimados lectores de CORAZONES EN EL PRECIPICIO . Voy a realizar un pausa en el blog y regresaré próximamente.  Gracias a todos los q...