domingo, 25 de enero de 2026

Crítica Cinematográfica a Amadeus ( Milos Forman, 1984 )

Valoración 10/10

La maldición de la primera estrella de Rock.

Wolfgang Amadeus Mozart, tres palabras que engloban el concepto de genio. Genio con mayúsculas. Un hombre hecho sólo de música, música que brotaba desde todas las partes de su cuerpo en forma de partituras, pentagramas, claves de fa, fusas, semifusas... todo el amalgama de la creación del arte más bello dando lugar a la inmensidad desde la juguetona sonata a la fastuosa sinfonía, de la canción a la ópera, directo al corazón del pueblo llano unas veces, otras rozando la inalcanzable divinidad. Mozart, el artista total dentro de su campo, tan distante de todos los hombres, pero a la vez tan humano, tan carnal y volátil, débil y frágil, tal vez decadente, en medio del caos de la creación, absorbido por su propia alma, devorado por la envidia de los mediocres, olvidado por sus mentores y amigos, recorriendo todas las etapas vitales del ser humano, para dar finalmente con sus huesos en una fosa comunitaria a los 35 años de edad.

Si mi mente juega con el tiempo y el espacio me pregunto si he sido sin saberlo contemporáneo de algún Mozart. O dicho de otra manera ¿Si Mozart hubiera pertenecido a esta época como se hubiera desarrollado su vida arañando con uno solo de sus dedos la música popular del Siglo XX? Y creo que si eso hubiera sucedido hubiera sido de la mano del Rock and Roll. Mozart transportado a este siglo, mutado en estrella de Rock, comenzando tal vez en un garito para terminar llenando estadios rodeado de gloria, aniquilado poco a poco por los excesos. De Jimi Hendrix a Bon Scott, de Jim Morrison a Kurt Cobain, veo algo de Mozart en todos ellos, existiendo un paralelismo evidente en su final entrecortado, fagocitados por monstruos diversos ajenos a la trascendencia de lo creado.

Sin embargo siendo coherente no encuentro nada similar a Mozart en el último medio siglo de la humanidad más allá del malditismo de su figura y de su precoz muerte. El genio de Mozart se antoja algo inabarcable para todos nuestros coetáneos. Por eso lo siento en mi imaginación como una majestuosa estrella de rock de otro tiempo, que aunque intenta reencarnarse en otras épocas y otros cuerpos permanece intacta, casi se diría que incorrupta, siendo todos los siguientes a él meros sucedáneos de casi nada, caminando hacia la tumba sin haber ni siquiera rozado la gracia que solo pudo haber conocido él, grande entre los grandes.

En esta película, salvando algunas licencias, se escucha su vida.

Y cada nota es maravillosa.

( Del Libro " EL CINE QUE RESPIRA ", Oviedo 2014 )



jueves, 15 de enero de 2026

Noche de Cine ( Canción )

Noche de Cine

(Letra y música: José Piedralba)

Aquel vestido al viento de Marilyn

El abrazo de Winoma entre cuchillas

Aquel trío parisino de Eva Green

Paulette Goddard escarbando  mis cosquillas.

 

El Paradiso encantado por Helena

Una pócima de Sally enamorada

Roma en hechizo por Audrey en luna llena

Los ojos de Gelsomina entre la nada.


Y tú , tan real sobre mi cama

pausada, desnuda, seductora

no existe más bello fotograma

esa boca enamora.

 

Ana soñando en el Círculo Polar

Ilsa iluminando a Rick bajo su brillo

Mónica eterna y serena frente al mar

Mia Wallace apurando un cigarrillo.

 

Mary Kate engatusando al boxeador

Katharine descomponiendo al señor hueso

Annie Hall acariciando Nueva York

Laura deseo y enigma hasta el exceso.

 

Y tú, tan real sobre mi cama

inquieta, lasciva,  juguetona

no existe más bello fotograma.

que el de esa piel burlona.

 

Y tú tan real sobre mi cama

tangible, cálida, caprichosa

no existe más bello fotograma

mi luna es una rosa.


( Del Disco-Libro "AULLIDOS Y CARICIAS" , Oviedo 2019)

 



miércoles, 7 de enero de 2026

Crítica Cinematográfica a Náufragos ( Alfred Hitchcock, 1944 )

Valoración 9/10

El vals de Tallulah.

La televisión solía hasta hace unos pocos años emitir regularmente no sólo los clásicos más conocidos de Hitchcock, si no también cualquiera de las películas que englobaban su etapa americana, desde Rebeca a La Trama, incluyendo asimismo su regreso a Gran Bretaña con Frenesí, a través de ciclos que tenían periodicidad semanal extendiéndose en el tiempo durante varios meses. De esta manera me familiaricé con el mago del suspense siendo muy niño y me fascinaban sus historias de crímenes, resultándome muy difícil seleccionar una sola de sus obras como mi preferida. Lo que desconocería hasta unos años más tarde es que Hitchcock tenía una etapa inglesa anterior mucho menos difundida que ya provenía de los tiempos del mudo, y una serie de películas que aún siendo posteriores a 1940 aún no había tenido oportunidad de ver. Una de ellas era Náufragos considerada obra menor y semiolvidada  al igual que otros patitos feos Hitchconianos tales como El Proceso Paradine y Matrimonio Original, a las que solo tuve ocasión de acceder una vez pasados los veinte.

La paradoja de este acercamiento tardío a algunas de las cintas de Hitchcock es que aunque mi base cinéfila era mucho mayor y la defensa de los clásicos una de mis posturas más inamovibles no me conquistaron como lo habían hecho todas aquellas que había visto en la infancia. Náufragos tenía en principio una buena historia, un escenario tan original como atrayente, un guión que podía dar mucho juego y una ambigüedad que tocaba de manera sutil muchísimos aspectos de la naturaleza humana, sin embargo a mi lo que me gustó de verdad fue una actriz que no había visto antes en ninguna parte y que me cautivó por completo: se llamaba Tallulah Bankhead.

Tallulah es a mi entender el pilar que sustenta toda la película y tal vez nunca ha tenido Hitchcock tan buena mano como en Náufragos a la hora de escoger a la chica. Por encima de su belleza de témpano su interpretación es brillante. Tendría que investigar por mi cuenta para descubrir quien era esa mujer y el resultado obtenido fue desde luego bastante interesante y revelador. Mujer torbellino, sin apenas carrera en el cine por decisión propia, aplaudida como inmejorable actriz teatral, bisexual y ninfómana, alcohólica, cocainómana, independiente y salvaje, totalmente revolucionaria para su época, Tallulah exprimió su vida entre la fama y el escándalo sin remordimiento ni retracto posible.

Pudo haber tenido Hollywood a sus pies pero allí había demasiadas normas que no eran de su agrado y límites insoportables para su ferocidad escénica, siendo sin embargo tal vez en el interior de un bote salvavidas donde se sintió más cómoda durante los años que intentó amoldarse al cine, al poder al menos encontrar paralelismos en tan reducido espacio con su querido teatro.


( Del Libro "EL CINE QUE RESPIRA", Oviedo 2014)




Crítica Cinematográfica a Amadeus ( Milos Forman, 1984 )

Valoración 10/10 La maldición de la primera estrella de Rock. Wolfgang Amadeus Mozart, tres palabras que engloban el concepto de genio. Geni...