SABINA
Contaba ayer un triste telediario
que se había ordenado el monaguillo
que un réquiem entonaba un organillo
que mudo se quedaba el escenario.
Sabina el inmortal, el milenario
el calavera andante, el paria, el
pillo
el diestro, whisky en mano y
cigarrillo
se encontraba en
Madrid:”estacionario”.
Ojalá te levantes Don Quijote
que llora Jimenita al no tenerte
asido a los tesoros de su escote.
Siempre lidiaste Isleros sin capote
no dejes que esta noche entre la
muerte
a libar de tu flor su último brote.
